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Rafael Martínez: «Me voy a ir habiendo dejado a Central donde tiene que estar»

Central Argentino consiguió el regreso a Primera División A después de 13 años y uno de los protagonistas de una historia largamente esperada fue Rafael Martínez. Hincha del club, formado desde infantiles y capitán del equipo, logró uno de los grandes objetivos de su carrera justo en la temporada que marcará su despedida del fútbol.

«Para mí tiene un significado muy, muy, muy importante. Le doy un valor alto porque cuando arranqué a jugar de chiquito, mi primer sueño era jugar en la Primera de mi club y después salir campeón o conseguir algo con el mismo», contó Martínez en diálogo con Siempre Al Pie.

El ascenso tiene además un valor especial por las personas con las que pudo conseguirlo. «Haberlo logrado de la forma que se logró, con jugadores que la peleamos tantos años y con jugadores que también son amigos míos, la verdad que le da un plus».

Pero en medio de los festejos, Rafa también confirmó una decisión que venía procesando durante todo el año: esta será su última temporada como futbolista.

«Ya es una decisión tomada. Algunos lo saben, otros no, pero bueno, si no, se enteran ahora», reveló. Y explicó: «El hecho de querer retirarme hoy, después de haber ascendido, es porque quiero irme habiendo dejado una buena imagen y un buen recuerdo al hincha. Y que me recuerden habiendo estado en buena forma y habiéndole dado lo mejor de mí a mi club».

La posibilidad de volver a jugar con Central en Primera A lo tienta. Incluso mencionó especialmente lo que representaría disputar nuevamente el clásico frente a Sportivo Rivadavia. Sin embargo, aseguró que no cambiará su decisión.

«Me tienta jugar en la A, me tienta jugar el clásico contra Rivadavia, recorrer las canchas lindas de la A. Pero bueno, ya está la decisión tomada, así que no hay vuelta atrás».

También hay una cuestión física detrás de esa determinación. Martínez considera que para afrontar la máxima categoría se necesita una preparación importante y reconoció que últimamente comenzó a sentir el desgaste de tantos años de fútbol.

«Ya últimamente estaba sufriendo los entrenamientos y me estaba costando físicamente. Si bien llegaba entero a los partidos, ya estaban apareciendo dolores y cosas con las que no estaba cómodo. Entonces, por eso también decido no jugar en Primera».

Un recorrido que lo hizo volver más preparado

Antes de este último ciclo en Central Argentino, Martínez vivió diferentes experiencias fuera del club. Su paso por Juventud Pueyrredón le permitió competir a otro nivel, incorporar hábitos y conocer nuevas formas de trabajo.

Allí consiguió el ascenso al Federal B, fue campeón y tuvo la posibilidad de disputar esa competencia, una etapa que definió como «un recuerdo imborrable» y en la que compartió plantel con varios jugadores destacados de la Liga Venadense.

Luego llegaron sus pasos por Sarmiento y Sportsman Carmelense, hasta regresar a Central en 2023.

«Fue muy importante para mí regresar después de haber salido un tiempo, porque volví más realizado como jugador. Y cuando me tocó vestir nuevamente la camiseta de Central y ponerme el brazalete de capitán, ya tenía distintas herramientas y estaba más maduro para poder afrontar la capitanía o el liderazgo del equipo».

Desde el día uno

Martínez no necesitó demasiado tiempo para darse cuenta de que Central tenía material para pelear por el ascenso. Cuando conoció los nombres que estaban en carpeta para conformar el plantel, entendió inmediatamente cuál debía ser el objetivo.

«Desde el día uno. Cuando el técnico me nombró los jugadores que tenía en carpeta, sabía que íbamos a pelear arriba».

Para el capitán, la jerarquía individual y la profundidad del plantel terminaron siendo determinantes.

«Yo sabía que teníamos un equipo que iba a ser muy fuerte, pero también teníamos un banco de relevos que no se ve en la categoría. Y por eso hicimos tanta diferencia».

En ese análisis destacó a jugadores experimentados como Polaco Grecco, Jeta Pérez y Maxi Rossi, a quienes definió como «tipos ganadores que tienen el ADN ganador». También mencionó a quienes venían persiguiendo el objetivo desde hacía tiempo, entre ellos Gastón Moraglio, Pachu Villarroel, el Zurdo López y Ale Belli, además de los chicos surgidos del club.

Y reservó una mención especial para el goleador del equipo, Claudio Quiroga: «Es un animal y muchas veces el responsable de todo esto fue él».

La presión, los fantasmas y una ayuda fundamental

Central comenzó la temporada señalado como uno de los candidatos y el propio Martínez decidió asumir públicamente esa responsabilidad puertas adentro.

«En una de las primeras arengas se lo hice saber a los chicos. Creo que fue en un partido por Copa contra Centenario. Yo les dije que nosotros éramos candidatos y que teníamos que hacernos responsables de eso que habíamos generado y que habíamos logrado a fuerza de lo que somos como jugadores y como equipo».

Sin embargo, con el avance del campeonato también aparecieron recuerdos de oportunidades anteriores.

«Empezaron a aparecer los fantasmas de que se podía escapar nuevamente, como ya nos había pasado en situaciones anteriores».

En ese momento, según Martínez, resultó fundamental una decisión del cuerpo técnico: sumar al psicólogo Manuel Ceresole para trabajar con el plantel.

«Fue pieza fundamental y ahí fue un acierto del técnico haberlo sumado. Pudo trabajar con nosotros durante un mes y medio y la verdad que se vieron los frutos».

El capitán explicó que ese trabajo les permitió afrontar de otra manera los momentos adversos y mejorar cuestiones que excedían lo futbolístico.

«Mejoramos muchísimo la comunicación, mejoramos un montón de aspectos que quizás antes no los teníamos en cuenta y eso hacía que por ahí perdiéramos el foco y no volviéramos a centrarnos en lo importante».

Una deuda con la gente de Central

Si el ascenso tiene un significado especial para Martínez es también por su vínculo con el club. No solamente es uno de los futbolistas de mayor experiencia del plantel: es hincha y conoce Central desde que era chico.

«Yo me sentía en deuda con la gente de Central. Si bien di mi máximo desde que arranqué, me sentía en deuda y sentía esa necesidad de abrazarme con los hinchas y poder mirarlos a los ojos y estar tranquilo de que fui parte de dejar al club donde tiene que estar».

Una imagen permite dimensionar mejor todo el tiempo que pasó desde la última temporada de Central en Primera A. Martínez recordó que conserva fotografías con chicos que apenas tenían cuatro años cuando el equipo perdió la categoría en 2013.

Trece años después, volvió a encontrarlos en una situación completamente diferente.

«Ayer pude sacarme fotos con los mismos chicos y hoy en día tienen 19, 20 años. Y la verdad que es algo impagable».

Por eso, después de tantos intentos, el ascenso también representó una recompensa a la persistencia.

«Saber que haber resistido y haber peleado y seguir intentando tuvo su fruto y un valor incalculable».

Todavía falta el último objetivo

El ascenso ya está asegurado, pero para Martínez la temporada todavía no terminó. Central tiene por delante el cierre de la Zona Campeonato y posteriormente la final frente al ganador de la otra zona.

Y para alguien que ya decidió que estos serán sus últimos partidos como futbolista, queda un sueño más.

«Sería coronar el año, sería la frutilla del postre. Obviamente que estamos muy felices por lo obtenido, pero nosotros vamos por todo. Estamos preparados y todavía nuestro año no finalizó».

Martínez quiere despedirse siendo campeón.

«En lo personal sería algo muy importante para mí conseguir el campeonato. Así que vamos a hacer todo para tratar de que así sea y terminar mi carrera de la mejor manera».

La dedicatoria

A la hora de mirar hacia quienes lo acompañaron durante todos estos años, el capitán puso a su familia en el primer lugar y tuvo palabras especiales para su esposa.

«Es la que me aguantó durante tanto tiempo, la que me esperaba con la comida lista, la que me esperaba con la ropa lista, la que se quedaba muchos domingos sola en casa y siempre estuvo ahí apoyando».

También nombró a su madre, sus hermanos, sus suegros y sus tíos. Extendió la dedicatoria a la gente de Central, los técnicos que pasaron por el club, sus compañeros y excompañeros, y destacó especialmente a su amigo Diego Fanflieg, a quien consideró «una pieza fundamental» durante este año.

Después de una carrera que lo llevó por diferentes clubes y experiencias, Martínez todavía tiene partidos por delante. Pero una de las cuentas que más pesaba ya quedó saldada.

Central Argentino vuelve a Primera A. Y su capitán podrá cerrar su carrera sabiendo, como él mismo lo definió, que fue parte de dejar al club «donde tiene que estar».



Fotografías: @fotosbycharly, @santipochon_ph y archivo personal de Rafael Martínez.

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